ATM: cuando el diagnóstico marca la diferencia
A veces se habla de ella como si fuera un interruptor que puede “ajustarse” fácilmente, cuando en realidad es una estructura dinámica que interactúa con músculos, huesos, postura corporal, hábitos, estrés, historia clínica, patrones de movimiento y un largo listado de variables interconectadas. Cuando un sistema tan complejo se simplifica en exceso, los diagnósticos se sesgan y las soluciones fallan.